Fundación Todo Mejora presentó en el GAM la investigación más completa del año sobre polivictimización y salud mental en juventudes LGBT+ chilenas. Las cifras son urgentes.
En pleno Mes del Orgullo y en el escenario del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Fundación Todo Mejora presentó un estudio que llegó para recordarnos algo que la comunidad siente en el día a día y que ahora tiene nombre, cifras y metodología: ser joven y LGBT+ en Chile sigue siendo, para muchas personas, una experiencia marcada por la violencia y la discriminación.
El estudio, titulado “Polivictimización y Salud Mental en Juventudes LGBT+ en Chile 2026”, integra datos de la 11.ª Encuesta Nacional de Juventudes (ENJUV) con evidencia cualitativa del programa Hora Segura, el servicio de orientación y apoyo psicosocial de la misma fundación. El resultado es la radiografía más completa disponible hoy en el país sobre cómo la discriminación y la violencia afectan el bienestar de los y las jóvenes de la diversidad sexual y de género.
Las cifras que no deberían sorprender, pero duelen igual
El 71% de las juventudes LGBT+ en Chile ha vivido situaciones de discriminación. Eso es más de siete de cada diez personas. Y cuando se mira específicamente a las personas trans, el porcentaje sube al 81,7%. No es una anécdota ni una impresión subjetiva: es un dato nacional, representativo, extraído de la encuesta de juventud más grande que realiza el Estado chileno.
Pero el estudio va más lejos. Las juventudes LGBT+ presentan tasas significativamente más altas de violencia en todas sus formas en comparación con sus pares cisheterosexuales: violencia psicológica (61,4%), física (47%), sexual (44,5%) y digital (44,2%). Los principales espacios donde estas agresiones ocurren son los establecimientos educacionales y los entornos familiares. Es decir, exactamente los lugares donde deberían estar más protegidos y protegidas.
La polivictimización: cuando la violencia no viene sola
Uno de los conceptos centrales del estudio es la polivictimización: experimentar múltiples formas de violencia a lo largo de la vida. Y los datos son contundentes. Tres de cada cinco jóvenes LGBT+ han vivido esto. El 48,3% de este grupo ha sido polivictimizado; entre personas trans, esa cifra sube al 69,1%.
La polivictimización no es un problema aislado. Tiene consecuencias directas y documentadas sobre la salud mental. Y aquí las cifras del estudio se vuelven especialmente urgentes: el 45,7% de las juventudes LGBT+ reportó síntomas de ansiedad, el 44,3% síntomas depresivos y el 41,1% ideación suicida. Todas estas cifras superan ampliamente las registradas en jóvenes cisheterosexuales. No estamos hablando de estadísticas abstractas: son personas reales, muchas de ellas usuarios y usuarias de Hora Segura, que han pedido ayuda.
“La posibilidad de analizar la realidad de las juventudes LGBT+ a partir de una encuesta con representación nacional es un apoyo clave para crear evidencia en Chile. Esto nos permite visibilizar brechas que durante años fueron difíciles de dimensionar y aportar información sólida para fortalecer las políticas públicas.” — Francisca Baeza, directora de Innovación Social, Fundación Todo Mejora
El rol de los espacios seguros: lo que muestra Hora Segura
Los relatos recopilados a través de Hora Segura, el programa de orientación y apoyo psicosocial de Todo Mejora, son uno de los elementos más valiosos del estudio. Muestran algo que cualquier persona de la comunidad entiende intuitivamente: cuando las redes de apoyo fallan – familia, colegio, comunidad- contar con un espacio especializado puede marcar la diferencia entre el aislamiento y el acompañamiento. El acceso oportuno a orientación emocional y la validación de las identidades no son lujos: son necesidades básicas de bienestar para las niñeces, adolescencias y juventudes LGBT+.
Francisca Baeza, directora de Innovación Social de Fundación Todo Mejora, fue explícita sobre el valor de este enfoque durante el lanzamiento en el GAM. El cruce entre una encuesta de representación nacional y los datos cualitativos de Hora Segura permite, por primera vez, dimensionar con rigor brechas que durante años fueron difíciles de cuantificar. Eso tiene implicancias directas para las políticas públicas: ya no hay excusa para argumentar falta de evidencia.
¿Y ahora qué? Lo que el estudio le exige al Estado
El estudio no es solo un diagnóstico: es también una hoja de ruta. Sus conclusiones apuntan con claridad a tres urgencias: fortalecer los sistemas de información sobre diversidades sexogenéricas en Chile, impulsar entornos educativos y familiares más inclusivos, y desarrollar estrategias de prevención de la violencia que respondan a las realidades específicas que enfrentan las juventudes LGBT+ en el país.
Las personas trans concentran los indicadores más críticos en prácticamente todas las dimensiones analizadas. Esto no puede seguir siendo una nota al pie en los informes institucionales. Es una señal de alarma que exige políticas públicas con perspectiva interseccional, con recursos reales asignados y con sentido de urgencia. Los avances legislativos de los últimos años son importantes, pero claramente insuficientes si los espacios cotidianos (el colegio, la casa) siguen siendo los principales lugares donde ocurre la violencia.
Dónde leer el estudio y por qué vale la pena hacerlo
La buena noticia es que el estudio ya está disponible de forma gratuita en Bibliodiversa, la plataforma de recursos de Fundación Todo Mejora. Si eres profesional de la salud, docente, estudiante, activista, o simplemente alguien que quiere entender con rigor lo que viven los y las jóvenes LGBT+ en Chile, este documento es lectura obligatoria.
El Mes del Orgullo no termina con el fin de junio. Termina cuando cada joven LGBT+ en Chile pueda ir a la escuela, a su casa y a la calle sin miedo. Este estudio nos dice con precisión cuánto camino falta recorrer todavía. Y eso, aunque duela, es exactamente la información que necesitamos para avanzar.
“Los resultados del estudio reafirman la necesidad de fortalecer los sistemas de información sobre diversidades sexogenéricas e impulsar entornos educativos y familiares más inclusivos.” — Fundación Todo Mejora, junio 2026
¿Conocías estos datos? ¿Crees que Chile está respondiendo con la urgencia necesaria a estas cifras? Déjanos tu opinión en los comentarios.
