Desde su reelección, Donald Trump ha intensificado su agenda contra los derechos LGBTI+ con una velocidad que ha tomado por sorpresa incluso a quienes lo esperaban. El resultado: Rainbow Railroad, organización internacional que ayuda a personas LGBTI+ a huir de regímenes hostiles, recibió un aumento del 760% en solicitudes de personas que quieren salir de Estados Unidos. La mayoría tiene un destino en mente: Canadá.
Las políticas que generaron el éxodo
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump firmó órdenes ejecutivas que reconocen oficialmente solo dos géneros, eliminando el reconocimiento federal de identidades no binarias y trans. También reinstauró la prohibición de personas transgénero en el ejército, revertiendo los avances de la era Obama y Biden. A nivel estatal, más de 600 proyectos de ley anti-LGBTI+ se encontraban en distintas etapas de tramitación, incluyendo vetos a banderas del orgullo en edificios públicos y restricciones a la atención médica de afirmación de género para menores y adultos.
La suma de esas medidas creó un clima de angustia real. “Quiero salir de EE.UU. porque tengo miedo de vivir aquí”, resume una frase que Rainbow Railroad escucha con creciente frecuencia. No es hipérbole: para muchas personas trans, no binarias y sus familias, el panorama legal se ha deteriorado de forma concreta y rápida.
Qué ofrece Canadá
Canadá tiene un marco legal de protección a personas LGBTI+ entre los más sólidos del mundo. El matrimonio igualitario es legal desde 2005, la identidad de género está protegida en la Carta de Derechos y Libertades, y el acceso a atención médica de afirmación de género existe en el sistema público. A eso se suma una cultura política y social generalmente más receptiva.
Sin embargo, migrar no es simple ni está al alcance de todos y todas. Los procesos de visa y residencia son complejos, costosos y pueden tardar años. Rainbow Railroad trabaja para orientar a las personas en esos procesos, pero la organización también reconoce que no puede absorber toda la demanda que está recibiendo.
El espejo latinoamericano
Lo que ocurre en Estados Unidos tiene un eco profundo en América Latina. Durante décadas, personas LGBTI+ latinoamericanas han mirado al norte como un referente de derechos y como un destino posible de refugio. Ver que ese referente retrocede activamente genera una inquietud que no es solo sobre Estados Unidos: es sobre qué tan frágiles son los derechos en cualquier lugar cuando la política cambia.
Chile aprobó el matrimonio igualitario en 2022 y tiene una Ley de Identidad de Género desde 2018. Esos avances son reales, pero la historia muestra que ningún derecho conquistado está garantizado para siempre si no hay voluntad política para defenderlo. La situación en Estados Unidos es un recordatorio útil de que la vigilancia y la organización comunitaria no son opcionales.
