En pleno contexto de retrocesos globales en derechos humanos, el Movilh convoca a municipios, embajadas y organismos públicos y privados a desplegar la bandera LGBTIQ+ con un mensaje claro: lo conquistado no se suelta.
Cada año, a medida que se acerca el 17 de mayo —el Día Internacional contra el LGBTIQ-Odio— una pregunta flota en el ambiente: ¿cuántas instituciones van a comprometerse esta vez? En 2026, la respuesta tiene nombre y apellido: 71 organizaciones, entre embajadas, municipios y organismos públicos y privados, ya se sumaron a la XIV versión de la Campaña Arcoíris, la iniciativa anual del Movilh que desde 2012 invita a Chile entero a levantar los colores de la diversidad.
Pero este año la campaña tiene un sabor distinto. No es solo una celebración: es una declaración de resistencia. El llamado de esta edición es a proteger los derechos conquistados y a prevenir retrocesos en materia de derechos humanos, en un momento en que el viento, tanto en Chile como en el mundo, no siempre sopla a favor de las diversidades sexuales y de género.
¿Qué es la Campaña Arcoíris y por qué importa?
La Campaña Arcoíris nació en 2012 como una idea simple pero poderosa: que instituciones de todo Chile conmemoren el 17 de mayo desplegando la bandera de la diversidad, iluminando sus fachadas con los colores del arcoíris o lanzando campañas contra la discriminación. En su XIV edición, esa idea sigue siendo igual de necesaria —quizás más que nunca.
El contexto lo exige. Según el XXIV Informe Anual de los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y de Género publicado por el Movilh en 2026, las denuncias por discriminación contra personas LGBTIQ+ aumentaron un 27,1% durante el último año, alcanzando la cifra más alta de atropellos registrada hasta la fecha: 3.620 abusos documentados. No es un número abstracto. Son personas reales, familias reales, vidas afectadas.
Por eso que 71 instituciones —de distinto color político, de distintas regiones y de distintos sectores— digan “yo estoy aquí” no es un gesto menor. Es tomar posición cuando importa.
Un apoyo que cruza partidos y fronteras
Una de las cosas más llamativas de esta versión de la campaña es su carácter transversal. De los 53 municipios participantes, 30 son encabezados por alcaldes y alcaldesas independientes, pero el resto viene de un arcoíris político igual de diverso: UDI, PS, DC, RN, PPD, PC y FA, entre otros. Cuando la diversidad une a Chile Vamos con el Frente Amplio y la izquierda, algo importante está pasando.
A esto se suman instituciones de peso como la Fiscalía Nacional (encabezada por Ángel Valencia Vásquez), el Gobierno Metropolitano de Santiago (con Claudio Orrego a la cabeza) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), presidida por José Manuel Díaz. La defensa de los derechos LGBTIQ+ no es solo una causa de activistas: en 2026, también la abrazan quienes están al frente del trabajo, la justicia y la administración pública.
Quince países dicen presente
Mención especial merecen las 15 embajadas extranjeras que se sumaron a la Campaña Arcoíris 2026. Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Irlanda, México, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Suecia, Suiza, Tailandia y la Unión Europea —representada por su embajada en Chile— dicen con ello que los derechos LGBTIQ+ son también un asunto de política exterior, de solidaridad internacional y de valores compartidos.
Resistir cuando el viento no acompaña
Rolando Jiménez, fundador del Movilh, fue directo al resumir el espíritu de esta edición. No se trata solo de celebrar: se trata de sostener lo ganado en momentos difíciles. “Estamos viviendo momentos complejos y difíciles para los derechos LGBTIQ+, con retrocesos y amenazas de regresiones, además de un clima político hostil para las diversidades sexuales y de género a nivel nacional e internacional”, señaló.
En ese contexto, que una institución se sume a la Campaña Arcoíris no es lo mismo que hacerlo cuando todo el mundo aplaude. Es más fácil apoyar la diversidad cuando es popular. Hacerlo cuando hay presión contraria, cuando el discurso de odio gana espacios en la política o en las redes sociales, es otra cosa. Y eso es exactamente lo que 71 instituciones están eligiendo hacer este año.
Para la comunidad LGBTI+ chilena, eso se siente. No resuelve todo —los 3.620 casos de discriminación documentados son una herida abierta— pero señala que en este país hay instituciones dispuestas a pararse de su lado incluso cuando cuesta. Y eso, en tiempos como estos, vale.
¿Por qué el 17 de mayo?
El Día Internacional contra el LGBTIQ-Odio se celebra cada 17 de mayo en conmemoración de una fecha histórica: ese día de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró la homosexualidad de su lista de enfermedades. Un acto que puede parecer lejano en el tiempo, pero cuyas consecuencias —positivas y negativas— todavía se sienten hoy. Porque si algo nos enseña esa historia es que los derechos humanos no se conceden solos: se conquistan, se defienden y, a veces, hay que volver a ganarlos.
La Campaña Arcoíris 2026 entiende ese mensaje mejor que nunca.
“Apoyar nuestros derechos en contextos complejos como los actuales, y no solo cuando el viento juega a nuestro favor, refleja una convicción que valoramos y destacamos de parte de aquellas entidades que este año se suman a la campaña.”— Rolando Jiménez, fundador del Movilh
