Ley ESI: una promesa pendiente del Gobierno

Sala de Clases

Se acabó septiembre de 2025 y con él, otra oportunidad perdida para saldar una de las promesas más importantes del gobierno de Gabriel Boric: la presentación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI). Anunciada como compromiso de campaña, la ley aún no ve la luz después de cuatro años desde que se asumió esa responsabilidad ante el país. La comunidad LGBTI+ y las organizaciones de infancia siguen esperando.

Qué es la ESI y por qué importa

La Educación Sexual Integral no es simplemente una clase de biología reproductiva. Es un enfoque pedagógico que entrega a niños, niñas y adolescentes herramientas para conocer su cuerpo, reconocer sus derechos, identificar situaciones de abuso y construir relaciones basadas en el respeto. Incluye perspectiva de género, diversidad afectivo-sexual y contenidos adaptados a cada etapa del desarrollo.

Para los jóvenes LGBTI+, la ESI tiene un significado adicional: es la diferencia entre crecer con información o sin ella, entre ver reflejadas sus experiencias en el espacio educativo o sentir que no existen. La falta de educación sexual inclusiva está directamente relacionada con niveles más altos de ansiedad, depresión y conductas de riesgo en adolescentes LGBTI+.

El argumento falso de la “hipersexualización”

Grupos conservadores han levantado el argumento de que la ESI “hipersexualiza” a niños y niñas. Es una afirmación falsa y sin respaldo en evidencia. La educación sexual integral, cuando está bien diseñada, enseña precisamente lo contrario: que el cuerpo merece respeto, que nadie puede tocarte sin tu consentimiento, y que existen personas adultas de confianza a quienes acudir si algo malo ocurre. Es, en los hechos, una herramienta de prevención del abuso sexual infantil.

Países como Argentina, Uruguay y México han implementado leyes de ESI con resultados positivos documentados. No hay evidencia de daño; sí hay evidencia de que su ausencia deja a los niños y niñas más expuestos y expuestas. El debate en Chile sigue siendo capturado por el miedo y la desinformación.

Por qué el gobierno no ha avanzado

El gobierno de Boric llegó al poder con un programa que incluía explícitamente la ESI. Sin embargo, la ley no ha sido enviada al Congreso. Las razones son en parte políticas: el contexto legislativo complejo, la oposición de sectores conservadores tanto en el Congreso como en algunas comunidades de apoderados y apoderadas, y la tendencia del gobierno a priorizar otros proyectos de ley en su agenda legislativa.

Para las organizaciones que llevan años esperando esta ley, esas razones no son suficientes. Cada año que pasa sin ESI es un año más en que jóvenes LGBTI+, niños y niñas vulnerables y adolescentes sin acceso a información adecuada quedan desprotegidos y desprotegidas. El costo de no actuar no es abstracto: es medible en vidas y en salud mental.

¿Qué viene ahora?

Con el fin del período legislativo de Boric aproximándose, la ventana para presentar y aprobar una Ley ESI se estrecha. Las organizaciones civiles seguirán presionando, y la demanda no desaparecerá con el cambio de gobierno: es una deuda que Chile tiene con sus niños, niñas y adolescentes, independientemente de quién esté en La Moneda.

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