Iguales y Movilh convocan Marcha del Orgullo este 27 de junio

Marcha del Orgullo Gay en Santiago 27 de junio.

El Movilh e Iguales convocan a la XXVI Marcha del Orgullo en Plaza Italia para exigir que los derechos LGBTI+ no retrocedan, junto con demandas concretas como la reforma a la Ley Zamudio y una Ley de Educación Sexual Integral.

Hay años en que marchar es una fiesta. Y hay años en que marchar es una necesidad. Este 2026 es, claramente, de los segundos. El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y la Fundación Iguales anunciaron la convocatoria a la XXVI Marcha del Orgullo, que se realizará el sábado 27 de junio a las 14:00 horas en Plaza Italia, en Santiago. Y el tono del llamado no deja espacio para ambigüedades: esta marcha es una respuesta directa al clima de retroceso que amenaza los derechos de las personas LGBTI+ en Chile y en el mundo.

La convocatoria llega en un momento en que las “arremetidas nacionales e internacionales” —como las describieron las propias organizaciones— están poniendo en jaque garantías que costaron décadas de lucha conseguir. No es paranoia ni exageración: es una lectura lúcida del escenario actual. Y ante eso, la respuesta de las organizaciones es clara: hay que salir a la calle.

Lo que se ganó, no se devuelve

Uno de los ejes centrales del llamado es la defensa de los derechos ya conquistados. En un país que avanzó en matrimonio igualitario, identidad de género y adopción homoparental, la posibilidad de retroceder no es abstracta. Las organizaciones convocantes advierten que existe un incremento sostenido de casos y denuncias por discriminación: abusos laborales, bullying, agresiones en la vía pública, violencia familiar e incluso asesinatos. El contexto, dicen, “coincide y se retroalimenta” con voces políticas que trabajan activamente para negar la igualdad.

El mensaje de la XXVI Marcha del Orgullo es, en ese sentido, tan sencillo como contundente: lo que ganamos no se devuelve. No es soberbia ni triunfalismo. Es la convicción de que los derechos conquistados con movilización, con dolor, con visibilidad y con años de activismo no pueden ser arrancados por coyunturas políticas desfavorables. “Con la misma fuerza que surgimos para quedarnos, defenderemos lo conquistado”, afirmaron el Movilh e Iguales en su convocatoria.

“En esta nueva Marcha del Orgullo, la número 26 de su historia, convocamos a las personas a decir con fuerza y convicción en las calles de Santiago que lo que ganamos no se devuelve. Con la misma fuerza que surgimos para quedarnos, defenderemos lo conquistado… para que Chile no retroceda.”
— Movilh y Fundación Iguales

Las demandas concretas que lleva la marcha

Más allá del espíritu de defensa, la XXVI Marcha del Orgullo tiene demandas específicas y urgentes. Las organizaciones son explícitas al respecto, y vale la pena detenerse en cada una de ellas porque hablan directamente de las deudas pendientes del Estado chileno con su comunidad LGBTI+.

La primera es la reforma a la Ley Zamudio, la norma antidiscriminación que en sus más de diez años de vigencia ha mostrado limitaciones importantes a la hora de sancionar efectivamente los actos de odio. La segunda es la Ley de Educación Sexual Integral, una demanda histórica del movimiento que busca que todos los y las estudiantes del país reciban información inclusiva, científica y respetuosa sobre diversidad sexual y de género desde la infancia. La tercera es la sanción explícita a los discursos de odio, en un contexto en que el discurso LGBTIfóbico se ha vuelto cada vez más audible en el debate público. Y la cuarta es un compromiso claro del Gobierno y del Congreso con la plena igualdad para todas las personas LGBTI+.

¿Por qué importa ir?

Puede que alguien piense: “Pero si ya tenemos matrimonio igualitario, ¿qué más necesitamos?”. La respuesta corta es: bastante más. La respuesta larga requiere mirar el mapa completo. En Chile, las personas trans siguen enfrentando barreras enormes en el mercado laboral y en los servicios de salud. Las parejas del mismo sexo en regiones aún conviven con discriminación cotidiana. Los y las jóvenes LGBTI+ siguen siendo un grupo especialmente vulnerable al bullying y a la violencia. Y la educación sexual que reciben los y las estudiantes en la mayoría de los colegios del país sigue siendo, en el mejor de los casos, insuficiente.

Salir a marchar el 27 de junio no es solo un acto de celebración ni de identidad. Es también un recordatorio colectivo de que la igualdad no es un regalo del Estado: es una conquista permanente que requiere presencia, voz y cuerpos en las calles. Cada persona que se suma a la marcha es un argumento vivo en favor de la igualdad. Cada pancarta, cada bandera, cada abismo, es una respuesta a quienes creen que los derechos LGBTI+ son negociables.

26 marchas, una sola historia

La Marcha del Orgullo de Santiago llega a su vigesimosexta edición en 2026. Eso significa más de dos décadas de presencia ininterrumpida en las calles de la capital, con distintos contextos, distintas demandas y distintas generaciones de activistas. Las primeras marchas se hacían en un Chile donde la homosexualidad todavía era criminalizada en la práctica y donde la visibilidad LGBTI+ era un acto de valentía con consecuencias reales. Las marchas siguientes vinieron a reclamar el Acuerdo de Unión Civil, luego el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género. Cada movilización dejó una marca. Cada una sumó.

Esta XXVI edición llega en un momento de inflexión. El movimiento de derechos LGBTI+ en todo el mundo enfrenta vientos en contra que no se veían hace años, y Chile no está al margen de esa tendencia. Pero la historia de estas 26 marchas dice algo importante: la comunidad LGBTI+ chilena sabe movilizarse cuando es necesario. Y este año, es necesario.

“Nuestras demandas son claras: reforma a la Ley Zamudio, Ley de Educación Sexual Integral, sanción contra los discursos de odio y un compromiso claro, decidido y coherente del Gobierno y del Congreso Nacional con la plena igualdad para todas las personas LGBTI+.”
— Movilh y Fundación Iguales

¿Cómo sumarse?

La convocatoria es abierta a toda la comunidad LGBTI+ y a sus aliados y aliadas. La cita es el sábado 27 de junio de 2026, a las 14:00 horas, en Plaza Italia (también conocida como Plaza Baquedano), en Santiago. No hay requisitos de inscripción ni cuotas: basta con llegar. Puedes ir con tus amigas y amigos, con tu familia, con tu pareja, con tu organización o simplemente solo o sola. Lo que importa es estar.

Para más información, puedes seguir las cuentas oficiales del Movilh (@movilh) y de la Fundación Iguales (@igualeschile) en redes sociales, donde se irán actualizando los detalles del recorrido y las actividades complementarias en las próximas semanas.

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