El ‘cotagge’ de Heated Rivalry se arrienda

El Cotagge de Heated Rivalry se rentará por Airbnb,

Airbnb abrió reservas para Barlochan Cottage, la locación más icónica de Heated Rivalry. Tiene vista al lago, kayaks, fogón… y un precio con guiño directo a Shane e Ilya.

Si Heated Rivalry te dejó con el corazón en la mano y la cabeza en “modo fantasía”, prepárate: la famosa “cottage” de la serie ahora se puede arrendar. Sí, la misma donde Shane Hollander e Ilya Rozanov se escaparon del ruido, respiraron un poco… y nos regalaron algunas de las escenas más comentadas. La nota la soltó GayCities y confirma que Airbnb está listando la casa real, así que ya no es “me encantaría”, es “si alcanzo a reservar, voy”.

La cosa es así: en Canadá, “cottage” no es necesariamente una cabañita humilde; puede ser una casa de lago de alto impacto. Y esta lo es. Se llama Barlochan Cottage, está escondida en Muskoka (una zona famosa por lagos y escapadas) y viene con todo el pack de “retiro romántico / junta con amistades / desconexión premium”. Según GayCities, tiene tres dormitorios con camas king, cocina abierta, sala de ejercicios, vistas espectaculares al lago y además juguetes para salir al agua: tres kayaks y dos canoas, más fogón para cerrar el día como corresponde.

¿Dónde queda y cuánta gente cabe?

Para las y los que ya están imaginando la logística: la casa está en Walkers Point, a orillas del Lake Muskoka, y fue diseñada por el arquitecto Trevor McIvor (dato que también destacan medios de lifestyle). Queda a 20 minutos de los pueblitos de Gravenhurst y Bala, el Muskoka Airport está a media hora y el aeropuerto de Toronto queda a 90 minutos en auto. En total, duermen hasta seis personas, así que funciona perfecto tanto para una escapada de pareja como para una “fan retreat” con amistades… con reglas claras, porque no todo tiene que terminar en fanfic, po.

El precio es un chiste interno (y obvio que nos encanta)

Aquí GayCities se puso sabroso con el dato: la reserva abre el 3 de marzo, y el valor es $248.10 CAD por noche. ¿Por qué ese número tan específico? Porque es un guiño a los dorsales: Shane usa el 24 con los Montreal Metros e Ilya el 81 con los Boston Raiders. O sea, el precio viene con “easter egg” incluido para las y los que viven la serie con lupa.

Y ojo con esto: GayCities dice que las reservas se abren a las 9am PT / 12pm ET. Si estás en Chile, eso significa que te conviene revisar el huso horario del día (por los cambios de horario entre países), pero la idea general es: se va a agotar rápido.

¿Qué se hace ahí? Lo mismo que en la serie… pero con menos drama

Lo más entretenido de todo este anuncio es que no te están vendiendo “una casa bonita” a secas: te están vendiendo la experiencia emocional. GayCities lo dice tal cual: es el lugar perfecto para recrear tus fantasías de Heated Rivalry o, si te baja lo doméstico, quedarte adentro con un tuna melt en la mano mientras escuchas los sonidos del lago (sí, hasta mencionan a los “loons”, esas aves que suenan como banda sonora de película).

Y ahí hay algo muy real: las locaciones se han vuelto parte del fandom. Así como la gente viaja por sets de series y películas, acá la “cottage” es casi un personaje. Es el lugar donde la historia baja revoluciones, donde el deseo se vuelve intimidad, y donde se nota que no todo es hielo y rivalidad: también hay refugio.

Airbnb + fandom: la nueva forma de turismo queer pop

Esto también calza con una tendencia que ya venía creciendo: turismo de cultura pop y, dentro de eso, turismo queer con sello propio. No es lo mismo arrendar una casa “cualquiera” que arrendar una que tiene historia (aunque sea historia de ficción). Y Heated Rivalry en particular tiene ese componente: una historia romántica queer con impacto global, que convirtió detalles mínimos (como un simple sándwich) en parte del ritual fandom.

Ahora, seamos honestos: esto también es marketing fino. Airbnb sabe que una base de fans organizada, con billetera y con ganas de “vivirlo”, es oro. Y GayCities lo presenta como “iconic escape” por algo: no es sólo arrendar, es decirle al público “ven a jugar”.

La letra chica emocional: que la experiencia no se convierta en invasión

Y aquí va el recordatorio buena onda: la magia de estas cosas es disfrutar el imaginario sin pasarse de la raya. Esto es una propiedad real, en un entorno real, con vecinas y vecinos reales. Así que sí: anda, saca fotos, cocina, pasea, reencuéntrate con el lago, repite la escena mentalmente si quieres… pero con respeto por el lugar y por la gente alrededor. El fandom se ve más lindo cuando no se vuelve invasivo.

Que una serie queer tenga un fenómeno así —al punto de que su locación icónica se transforme en arriendo “de colección”— habla de algo bien potente: Heated Rivalry no sólo prendió por lo hot, prendió por lo emocional, lo romántico y lo escapista. Y ahora esa fantasía viene con dirección, camas king y tres kayaks. ¿Se viene el turismo Heated Rivalry oficial? Todo indica que sí.

Si pudieras arrendar la cottage, ¿irías en plan romántico o en plan viaje con amistades fanáticas de la serie?

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