Más de 40 empresas chilenas se la juegan por la inclusión LGBTI+

Mas de 40 empresas chilenas se reúnen para hacer los espacios de trabajo más seguros

No es secreto para nadie que el mundo laboral chileno todavía tiene tarea pendiente cuando se trata de inclusión real. Pero hay buenas noticias: más de 40 organizaciones decidieron ponerse las pilas y participar en la sexta versión del Programa de Mentorías LGBTI+ Interempresas, una iniciativa de Pride Connection Chile que está moviendo el piso corporativo hacia espacios más diversos y seguros.

Cuarenta y cuatro empresas, para ser exactos. Y no hablamos solo de las típicas multinacionales progres que uno esperaría. La lista incluye desde bancos y retail hasta mineras y tecnológicas. BancoEstado, Metro de Santiago, Sodimac, Starbucks, Walmart, Rappi, Microsoft… nombres que todos los días vemos en nuestras vidas y que ahora están trabajando para que sus lugares de trabajo sean seguros para las personas LGBTI+.

El programa arrancó en junio y cerró en diciembre de 2025, y la dinámica fue bien pensada: empresas con más experiencia en temas de diversidad hacen mentoría a otras que recién están partiendo o que quieren profundizar en áreas específicas. Como cuando tu amiga más experimentada te da consejos para salir del clóset en la pega, pero a nivel corporativo.

Más que buenas intenciones: acciones concretas

Lo interesante de esta iniciativa es que no se quedó en el discurso bonito. Las empresas trabajaron en ocho temáticas específicas: desde cómo hacer encuestas de clima laboral que incluyan preguntas sobre orientación sexual e identidad de género, hasta la creación de protocolos de transición de género para colaboradores y colaboradoras trans. También se metieron de cabeza en temas como grupos de afinidad (esos espacios internos donde las personas LGBTI+ y aliados y aliadas se juntan), campañas comunicacionales inclusivas e indicadores para medir si de verdad están avanzando o solo pintando la fachada de arcoíris.

El programa funcionó con tres sesiones: diagnóstico, seguimiento y evaluación. Nada de reuniones para la foto. Aquí se trataba de identificar dónde están parados y paradas, avanzar con acciones concretas y medir el impacto real.

Javiera García Faura, líder y creadora del programa, lo resumió perfecto: este tipo de iniciativas no solo aceleran procesos al interior de las organizaciones, sino que también construyen comunidad entre empresas. Porque sí, incluso las corporaciones necesitan redes de apoyo para avanzar en inclusión.

Voces desde adentro: ¿qué dijeron quienes participaron?

Los testimonios de las personas que participaron en el programa son reveladores. Javier Isla de Sodexo destacó algo súper importante: cuando un colaborador o una colaboradora se siente seguro o segura de ser quien es en el trabajo, ya no gasta energía ocultándose y puede comprometerse de verdad con su labor. Básicamente, dejar de fingir heterosexualidad o cisgeneridad en la oficina libera un montón de energía que se puede usar para ser más productivo o productiva. Win-win.

Elizabeth López de Cummins Chile contó que gracias a su empresa mentora lograron incorporar preguntas sobre temáticas LGBTI+ en su encuesta de clima laboral. Un avance que parece chico, pero que es clave: ¿cómo vas a mejorar algo que ni siquiera estás midiendo?

Lizeth Daniela de Eurofarma fue al punto: cuando las organizaciones aprenden juntas, contribuyen a crear entornos más humanos y seguros. Y mencionó logros concretos como la creación del Protocolo de Género y el Comité de Diversidad, Equidad e Inclusión. Ese tipo de cambios que de verdad marcan la diferencia para una persona trans que necesita hacer su transición en el trabajo.

El contexto que importa

Para participar en este programa, las empresas tenían que cumplir algunos requisitos básicos: ser parte de la red Pride Connection y haber respondido la Radiografía Pride Connection, una herramienta de diagnóstico que permite identificar dónde están las brechas y oportunidades de mejora.

Chile ya tiene matrimonio igualitario y ley de identidad de género, pero sabemos que las leyes por sí solas no cambian la cultura. Todavía hay un montón de personas LGBTI+ que sienten que tienen que llevar vidas paralelas: una en su casa y con sus amigos y amigas, y otra completamente diferente en la oficina. Este tipo de programas corporativos son un paso necesario para cerrar esa brecha entre los derechos en papel y la realidad del día a día.

Y lo más importante: cuando las empresas se comprometen de verdad con la inclusión, no solo benefician a sus trabajadores y trabajadoras LGBTI+. Crean ambientes más sanos para todas las personas, donde la diversidad se valora y no se tolera a regañadientes.

¿Qué sigue?

El programa cerró con un evento de certificación en Scotiabank, donde las personas representantes de las organizaciones recibieron sus certificados y tuvieron espacio para hacer networking. Porque sí, la inclusión también se construye en las conversaciones informales, compartiendo aprendizajes y creando redes de apoyo entre empresas.

Con 44 organizaciones participando y ocho temáticas estratégicas trabajadas, esta sexta versión del programa demostró que hay empresas chilenas dispuestas a ir más allá del marketing arcoíris de junio. Que hay gerentes y gerentes de recursos humanos, coordinadores y coordinadoras de diversidad, y líderes y lideresas que entienden que la inclusión LGBTI+ no es un tema de nicho, sino de derechos laborales básicos.

La pregunta ahora es: ¿tu empresa está en la lista? Y si no está, ¿Qué se está perdiendo?

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