Troye Sivan enfrenta el VIH en “Three Months”

Troye SIvan priotagoniza Three Months

No es casualidad que Troye Sivan se haya convertido en un ícono para tantos y tantas jóvenes LGBTI+ alrededor del mundo. El cantante y actor australiano, que saltó a la fama con hits como “My My My!” y “Youth”, ha sabido usar su plataforma no solo para hacer música que nos hace bailar, sino también para contar historias que importan. Y “Three Months” es precisamente eso: una historia que importa, que duele, y que al mismo tiempo llena de esperanza.

La película, dirigida por Jared Frieder en su debut como director, llegó a Paramount+ en 2022 y aborda un tema del que todavía cuesta hablar sin estigmas: el VIH. Ambientada en Florida en 2011, sigue la historia de Caleb (interpretado por Sivan), un adolescente gay que está a punto de graduarse de la secundaria cuando recibe un mensaje de texto que le cambia la vida: su ligue de una noche le informa que dio positivo en la prueba del VIH. Caleb recuerda que aquella noche el condón se rompió. Y ahí comienza su pesadilla de tres meses de espera para conocer sus propios resultados.

Tres meses. Doce semanas. Noventa días para que la incertidumbre te coma vivo, para enfrentar tus miedos más profundos, y para descubrir de qué estás realmente hecho.

Lo interesante de “Three Months” es que no cae en el drama lacrimógeno ni en el panfleto educativo. Es una comedia dramática que sabe equilibrar el peso emocional del tema con momentos de ligereza, amor y autodescubrimiento. Durante esa angustiante espera, Caleb conoce a Estha (Viveik Kalra), y entre ambos surge una conexión genuina que le da a la película su corazón. Porque sí, puedes estar atravesando la peor crisis de tu vida y aun así encontrar el amor en el lugar menos esperado.

El elenco es de lujo: junto a Sivan y Kalra están los ganadores del Oscar Ellen Burstyn y Louis Gossett Jr., además de Brianne Tju, Javier Muñoz y Amy Landecker. Pero es Troye quien lleva la película sobre sus hombros con una actuación sincera y vulnerable que te hace olvidar que estás viendo a una estrella del pop. Caleb se siente real, y su miedo, su vergüenza y su valentía también.

“Three Months es una película que hicimos contra viento y marea durante una pandemia global”, escribió Sivan en sus redes sociales al anunciar el estreno. Y vaya que se nota el amor que le pusieron al proyecto. El cantante no solo protagoniza la cinta, sino que también compuso dos canciones originales para la banda sonora, incluyendo “Wait” junto a Gordi, que captura perfectamente esa sensación de estar en el limbo emocional.

La película es importante porque nos recuerda que, aunque hoy tenemos tratamientos que permiten que las personas con VIH vivan vidas largas y saludables (indetectable = intransmisible, ¿lo sabían?), el estigma sigue vivo. En 2011, cuando transcurre la historia, un diagnóstico positivo ya no era una sentencia de muerte como en los años 80 y 90, pero el miedo, la ignorancia y la discriminación seguían siendo abundantes. Y seamos honestos: en 2025, aunque hemos avanzado, todavía queda mucho camino por recorrer.

Para los y las que crecimos viendo a Troye Sivan en YouTube, compartiendo su coming out, hablando abiertamente sobre su sexualidad y convirtiéndose en un referente LGBTI+ global, verlo enfrentar este tema en pantalla grande tiene un peso especial. Es alguien que entiende lo que significa crecer siendo diferente, que sabe del miedo al rechazo, y que usa su arte para tender puentes y romper silencios.

“Three Months” se suma a un creciente catálogo de producciones que abordan el VIH desde perspectivas contemporáneas, alejándose de las narrativas puramente trágicas de antaño. Junto a series como “Pose” o “It’s a Sin”, esta película forma parte de una nueva generación de contenidos que buscan educar, concientizar y, sobre todo, humanizar a las personas que viven con VIH.

La cinta está disponible en Paramount+ y definitivamente merece tu atención. No solo porque Troye Sivan está hermoso (que lo está), sino porque es una historia honesta, necesaria y sorprendentemente esperanzadora. Nos recuerda que hacerse la prueba no es algo de lo que avergonzarse, que el amor puede aparecer en los momentos más inesperados, y que incluso en medio de la incertidumbre más absoluta, podemos encontrar nuestra fuerza.

Comparte :)

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *